sábado, 6 de abril de 2013

Había una vez en un reino no muy lejano...

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Imagen tomada de jalamontania.wordpress.com  


El rey de la Montaña, el rey de "hace mucho tiempo en un pueblo muy lejano", el rey que regresa de su exilio, el rey de los Nueve, el rey Mendigo, el una vez y futuro rey, el rey Más-allá-del-muro...

Tantos reyes hechos de sueños, de la imaginación de los hombres en tiempos oscuros. Reyes olvidados, reyes convertidos en leyenda, reyes de carne y hueso y reyes de polvo de estrellas. Algunos de sus relatos son narrados con la esperanza de viajar por un momento en el tiempo y transportarnos hasta aquellos días en que las historias aseguran que vivieron. Otras veces quisiésemos que el fino cristal entre su mundo y el nuestro no fuera más que una cortina de agua que cae con promesas de un futuro brillante, de días gloriosos. También existen los cuentos en los que el rey tiene maliciosas ambiciones, que se ha vuelto egoísta, despota o cruel, o todas las anteriores. La sombra de la noche cae en sus reinos trayendo miseria a su pueblo. Se nos cuenta como poco a poco parece llegar un invierno sin fin a los corazones de todos quienes habitan allí. Cuando creemos que las cosas no pueden ser peores entonces algo despierta el polvo largo tiempo asentado, devuelve la luz sobre las cosas marchitas, el viento ya no trae sólo los cantos de las criaturas nocturnas sino que el aroma a vida lo impregna lentamente. Y así poco a poco vemos el corazón del Alto Señor, tornarse del cristal al oro. 

Existen además aquellos finales en que la sombra lo consume todo dejándonos con la reflexión sobre una profesía que podría cumplirse en cualquier reino, en cualquier tiempo.

La figura del rey sigue siendo protagonista aún en esta era en que parece que la corona y el cetro son meros ornamentos decorativos. ¿Por qué sigue teniendo tanta trascendencía aún hoy día? ¿Cuál es la Palabra Secreta que se sienta en el trono de la mente de los seres humanos?

Hubo un tiempo en que los hombres aún no se nombraban a si mismos bajo el nombre de un pueblo o una casa, que por todo techo tenían la boveda celeste. Cuando el mundo era salvaje y las tinieblas profundas, y la luz del día deslumbrante y atemorizante, el paso del tiempo se medía con la luz de las estrellas; entonces emergieron de entre los primeros seres conscientes aquellos quienes dieron los primeros pasos a lo desconocido, guiaron a sus iguales, fortalecieron la unión del grupo. Los años los coronaron de sabiduría, recordándoles siempre el propósito más elevado que era ser el servidor del pueblo. Paso una generación y la siguiente, los nombres de los primeros fueron ungidos, sus coronas ya no eran el viento y el sol invisibles sobre sus coronillas: oro, hierro, piedras preciosas, plata se posaban entre sus cabellos como símbolo de su rango. Pero "el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente"...  Y el resto de la historia es bien conocido al menos en términos generales por todos nosotros. Un día la Monarquía cayó en casi todas sus formas y variantes en todo el mundo, relevandola a rincones olvidados o a un lugar conmemorativo, y a los cuentos.

En los años que corren ahora las coronas volvieron a ser invisibles, exepto para aquellos que tienen dinero para hacerse una propia y proclamarse rey a sí mismo, difundiéndolo tan lejos y tan alto como su voz alcanza -bastante con la tecnología de hoy día-. Más las coronas de los primeros existían antes de que se les reconociera como de noble linaje, antes de que escribieran sus hazañas y fueran conscientes de su destino para bien o para mal. Cada ser humano poseemos el sol, el viento igual que los altos Señores y Señoras de antaño, cada uno contamos los granos de arena del tiempo para acumularlos en arrugas en nuestro rostro o como huellas en nuestro espíritu. Las mismas estrellas que en esos tiempos dibujaron el perfil de los reyes contra el manto nocturno, nos miran cada anochecer. La figura del rey perdura en nuestra memoria por que cada hombre es rey de si mismo, cada cuerpo su reino y su vida su reinado. Podemos decidir que clase de reyes queremos ser y si tomar la corona y con ella, el lugar que nos corresponde. O abdicar cediéndole el poder sobre nosotros a alguien más. Es una difícil desición por la que todos pasamos tarde o temprano, más por eso perdura en los cuentos la sabiduría sobre otros que reinaron antes, para que encontremos en ellos la fortaleza, el valor, la templanza, la audacia, la esperanza, todos esos atributos que a veces creemos inexistentes y los hagamos nuestros. Así igual que la corona que una vez fue invisible y al percatarnos de ella cobra vida propia, también encontraremos todos los tesoros largamente escondidos en nuestro propio reino cuando aprendamos a comenzar los cuentos con algo como: 

"Existe en un lugar más cercano del que pensaís, un Rey que escribe su historia con cada palabra que os digo y de quién conoces tan bien su nombre, como el tuyo propio...."

viernes, 5 de abril de 2013

El Bueno, el Malo y el Antiheroe

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Imagen tomada de detalent.blogspot.mx  

En años recientes hemos visto cambios sutiles en los llamados héroes y antihéroes. No es novedad que los personajes de los cómics y las novelas gráficas han ido evolucionando a la par de la época en la que se imprimen. Así por ejemplo podemos ver a un Capitán America que defiende los ideales de patriotismo, justicia, honor, lealtad y que dibuja un esquema del soldado ideal en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Aunque fue presentado al mundo poco antes de la guerra, tendía a reforzar las ideas antinazis y fomentar las carácteristicas enlistadas. Conforme el mundo fue cambiando, llegaron los años sesentas junto con el temor de los avances en la investigación átomica y el peligro de la radiación. En ese tiempo podemos ver numerosas aluciones al respecto: la serie animada de la Hormiga Átomica (Atom Ant), las películas de Godzilla -a mediados de los cincuenta-, la Mosca (The Fly), Dr. StrangeLove, etc. Y en los cómics vemos el surgimiento de personajes como Spiderman, los Hombres X (X-Men), Hulk o los Cuatro Fantásticos (Fantastic Four), por mencionar algunos.

Llegó el nuevo milenio, una nueva era, una en la que se siente la desconfianza de hablar con extraños hasta dentro de nuestro hogar. Con los avances de hoy en día bien podemos mezclarnos con gente de todas partes del mundo sin tener que abandonar nuestro sillón predilecto. Éste es el tiempo de la tecnología, en la que las fantasías más extrañas toman vida sin sensura en la pantalla chica, en la grande y en las portátiles. Es un mundo dónde el sentido de la privacidad es casi nulo a menos que uno decida abstenerse de adentrarse en el sistema nervioso de las redes sociales, cosa casi imposible si se quiere mantener en el mapa de los amigos, los conocidos, los familiares, o el amor de la vida. Y mientras nuestro acceso se vuelve casi globalmente ilimitado, también esa pequeña duda de ser vigilados crece a la par. "Durmiendo con el enemigo" sería un buen título para nuestra relación con la tecnología. 

Entonces mientras en el siglo pasado era fácil distinguir entre héroes y villanos, entre bien y mal -al menos en las películas-, la línea divisoria parece haberse desdibujado y las cosas no siempre son lo que parecen. Conforme han pasado los años hemos visto bajar a los héroes de sus pedestales, se han ido humanizando y desarrollando una compleja personalidad para reflejar algo más cercano a lo que es la sociedad y sus individuos, sus sueños, sus aspriaciones, sus miedos, sus ambiciones, su voluble sentido de moralidad. Para aquellos que no son cercanos al mundo de los cómics, este cambio en los héroes se ha visto reflejado claramente en el celuloide. Así los hemos visto oscurecerse para adaptarse a la idea que hoy día es mejor aceptada como la definición de "héroe", que se acerca más a lo que sería un antihéroe. Un antihéroe podría resumirse en la frase "el fin justifica los medios", es un héroe que defiende una causa justa pero no siempre sus métodos son aceptados o bien vistos por la sociedad, incluso muchas veces quebrantan la ley, la moral y su propio código con afán de lograr lo que quieren. Y los villanos, bueno... aunque sabemos que sus métodos son por demás extremistas, a veces comprendemos su punto de vista tan bien como el de los héroes. Y en secreto llegamos incluso a apoyarlos, porqué ¿quién no ha soñado con matar o deshacerse de alguna persona que nos moleste al grado de aborrecerla?

Si pensamos, por ejemplo, en la idea de Superman de principios del siglo pasado, encontraremos muchas burlas sobre el "Boy Scout Azul". El nuevo Superman que nos han mostrado en un traje de tonos más oscuros, ya no es el prototipo de hombre perfecto, incluso lo hemos visto debatirse si su llegada al mundo es un bien o un mal (Smallville). Le tomamos afecto a un Lex Luthor corrompido por su propia familia e incluso Lana Lang pareció tener cierta malicia que nunca imaginamos posible al verla en la anterior película de Superman, protagonizada por Christopher Reeve.

Con esta nueva idea de los héroes, hemos podido ver desfilar propuestas como Los Vigilantes (Watchmen), V de Venganza (V de Vendetta) -una semblanza de lo que hay en realidad bajo la máscara...-, Kick Ass -una probada de lo que sería ser héroe y llevar mallones amarillos en el mundo real-, los Hombres X (X-Men), Smallville, Heroes, un Batman en el que los villanos juegan más que con lo monstruoso, con la psicología humana... Todos estos exelentes trabajos que antes no hubieran sido tan fácilmente recividos por los espectadores ávidos de entretenimiento.

Estamos llegando a un punto de aceptación sobre la ambiguedad de la naturaleza del ser humano, aunque sea a nivel inconsciente. El problema radica cuando quiere presentarse este nuevo mundo a los niños combinando una oscuridad que aún no tienen armas suficientes con las cuales valorar y discriminar, con gran cantidad de efectos especiales, algunos chistes de doble sentido para abarcar mayor audiencia, y una inocencia que quizá debería dejar de llamarse tal; todo combinado para darnos un clasificación B (mayores de 12 años) cuando debería ser b15 (mayores de 15 años), o una clasificación b15 cuando la historia amerita una C (mayores de 18).

En este nuevo siglo no sólo se esta difuminando la línea entre blanco y negro, dejándonos con una gama de grises, sino que también la misma infancia se esta perdiendo con el temprano crecimiento sin la madurez que implica el mismo. Un reflejo claro de ello son los antihéroes y su creciente popularidad entre los niños.

Profundizar sin tantos prejuicios sobre los comportamientos de los individuos, héroes o no, es algo que nos trae un conocimiento más rico de cada uno pero debe tenerse cuidado de caer en ilusiones, de ver el mundo sin dicernimiento a través de la pantalla. Y habría que preocuparnos por educar a las generaciones venideras para aprender a distinguir una cosa de la otra. Sobre todo tener en mente que sea cual sea la pantalla que utilicemos: tablet, laptop, celular, Ipod... todas estas son sólo un espejo de nosotros mismos. La Palabra Secreta sería ¿quién somos? ¿el bueno, el malo o el antihéroe? Quizá una mezcla de todos...


*Los personajes y títulos mencionados
son propiedad de sus autores y este blog
no reclama ningún derecho sobre ellos.

miércoles, 3 de abril de 2013

Un Juego Macabro Americano

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Como les contaba el otro día, el terror es una de las modas más destacadas dentro del género de lo fantástico en las series de televisión, el cine y la literatura. Antes hablábamos de zombies, un género muy extenso que merece más de un post y que retomaremos en un futuro no lejano. En esta ocasión sin embargo analizaremos la serie que ha causado furor entre el público, no sólo de Estados Unidos, sino en todo el mundo: Una Historia de Terror Americana (American Horror Story). Esta nueva propuesta que nos presenta Ryan Murphy -responsable de traernos las bien conocidas Nip/Tuck y Glee-, llega para jugar con nuestros miedos más profundos, regarlos con dudas y posibilidades, y estremecernos hasta los huesos para deleite o disgusto de algunos. Si bien es cierto que rompe completamente con el estereotipo tradicional de los rasgos que definen a las almas en pena en la cultura popular, quizá debemos adoptar a estos fantasmas más bien como un macabro juego mental dónde una casa embrujada es el siniestro escenario en el que se desarrolla la historia de la primera temporada. 

Pese a que la temática puede llegar aparecer exagerada, un tanto morbosa y sanguinaria, logra su propósito: aterrarnos, sacarnos de balance y hacernos sentir identificados con algunos de los pensamientos o problemáticas de los personajes. Incluso nos remarca la forma en que cada ser humano ve las cosas, las personas, las situaciones, desde puntos de vista diferentes y cómo muchas veces la falta de comunicación nos mete en situaciones que pueden rayar en lo absurdo. Por ejemplo en el primer capítulo se nos cuenta como la familia Harmon se muda a un nuevo hogar con esperanzas de rehacer su vida. Ben (Dylan McDermott) es un psicólogo que tiene problemas maritales con su mujer Vivien (Connie Britton), debido a la tentación en la que cayo con una de sus jovenes estudiantes. Esto aunado al hecho de que perdieran a un bebé recientemente, hace que la pareja esta al borde de la ruptura y en cierto modo dejen fuera a su única hija Violet (Taissa Forgmia). La nueva casa llega con promesas de una reconciliación y un mejor futuro para la familia, si bien resulta algo extraño que accedan a vivir en un lugar en el que ha habido asesinatos previos. Curiosamente junto con su nuevo hogar también llega Moira O'Hara: el ama de llaves que se presenta como una mujer de avanzada edad, fiel a su trabajo en la misma casa desde hace varios años, incluso conoció a los dueños anteriores, según sus propias palabras... o eso es lo que ve Vivien, por que para los ojos de su esposo Ben resulta ser una joven atractiva con un uniforme más bien provocador y cuya figura e incinuaciones le hacen querer caer de nuevo en tentación. Por otro lado Vivien revivirá su pesadilla más reciente en carne y hueso aunque al principio todo parezca mejorar para ella. Y su hija, Violet, parecerá mantenerse al margen de lo que ocurre en su hogar y no tener miedo a nada, pero la casa encontrará la manera de arrastrarla junto con su familia y hacerle recordar los temores que creía dominados.

Así es como se nos sirve este cóctel de suspenso, terror psicológico y drama, que nos hará querer mirar hacia otro lado pero nos mantendrá al borde del asiento en todo momento. Es una inteligente manera de hacernos conscientes de nuestros propios miedos a través del terror ajeno y de dejarnos ver como, evadir su existencia puede, sin querer, hacernos traer a la vida real los lugares más oscuros de nuestra mente, coloreando el mundo con un halo fantásmagorico enriquecido y retorcido por nuestro pasado.

 Entonces después de ver unos cuantos capítulos la pregunta que ronda por nuestra mente es ¿que fantasmas nos acecharían en la casa encantada si fuerámos los protagonistas de este thriller? O mejor aún ¿cuál es la Palabra Secreta que se esconde bajo nuestra cama como el monstruo de una inocencia olvidada?

*Los personajes aludidos y el nombre de la serie mencionada, 
son propiedad de su autor
y este blog no reclama ningún derecho sobre ellos.

martes, 2 de abril de 2013

El Amo de los Deseos

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A mi dulce tormento: 

Sí, seguramente te hubiera gustado verme escribir estas líneas ¿no es verdad? ¡Ah! es que casi veo tu sonrisa a medias, esa tan sincera que habla sobre tu triunfo sobre los demás. Cuando la manipulación de tus encantos femeninos, cuando la palabra que siembras en los oídos en donde susurras, cuando las caricias encuentran el punto vulnerable bajo la carne, es entonces que aflora esa sonrisa tuya que tanto odio pero al mismo tiempo me intriga hasta el punto del delirio. Si no fuera por esos cabellos rojos que enmarcan la porcelana de tu rostro, juraría que es no más que una simple burla, pero como el fuego anima cada gesto tuyo ¡cómo me hace dudar sobre tus verdaderas intenciones! La dulzura en tu voz intenta convencerme de que haces todo eso por que me amas, te justificas diciendo que el capricho te gana como te ocurre tan a menudo desde que eras una pequeña niña. Más yo que estuve allí, nunca pude saber por cierto si los engaños son un inocente juego o un dulce y peligroso néctar que nació entre los montes de tus senos cuando estos se abrieron en flor al mundo.

 Estoy desvariando al especular sobre algo que nunca lograré descubrir. Lo que sé es que sonreirías ahora ante la idea de que admita que has ganado. Y ya que has logrado tu propósito al menos déjame tener la última palabra. Es cierto que mentí, robe, estafé y me convertí en otro frente al espejo. Todo fue por ti querida mía, tu me instigaste cada acción, conjuraste en silenciosos sueños las palabras que vinieron a mi boca para hechizar a otros. Tú obtuviste todo lo que tus ojos desearon, bastaba el más leve destello en ellos para hacerme querer conseguirlo para ti. Porque aunque fuiste tú la que adornó su cuello con oro y plata, perfumó su cuello y muñecas con finos hilillos de agua aromática, se vistió de cálidas pieles y coronó sus cabellos con diademas de diamante como una princesa de algún cuento encantado, fui yo quién saboreo los labios de granada, quién apartó las joyas para cambiarlos por besos húmedos y rubíes incrustados, quién bebió las aguas nectarinas de tu cuerpo y se embriagó con ellas. Fui yo quién coronó tu cabeza y quién se hizo amo y señor de tus deseos. Yo entre todos me reduje a un ser que dedica cada pensamiento a servirte, a venerar la figura inmortal encarnada en mujer. Entonces mientras más te alejabas del calor de los seres humanos y te perdías en los bosques de Dionisio como una más de sus fieles seguidoras, también te acercabas más a mí. Para ti nada más que un objeto, una lámpara mágica que frotar a voluntad. El tiempo transcurrió en una perezosa danza de arena y miel. Un buen día ocurrió que se terminaron los deseos que este genio podía concederte, tomaste todo de él y ahora él lo quería todo de ti. No anhelaba poseer las baratijas que tanto te complacían, sino la sonrisa que provocaba su visión. ¿La adulación, las palabras azucaradas que dedicas a tus juguetes? No, aspiraba todas y cada una de las caricias que les prodigabas para mantenerlos a tu lado. ¿Qué decir del generoso maquillaje que utilizabas para esconder los desvelos de tus noches más ardientes? No la visión exquisita frente al espejo bajo el rubor, las sombras y el carmín artificial de tus labios, sino los ojos, los pómulos, el sabor de tu lengua y tus palabras.

 Me pensarás egoísta al quererlo todo de ti, ¿es un trato injusto el querer de vuelta todo lo que fue tocado por cuanto te di? Creo que es un bajo costo por mi orgullo, mi dignidad y mi propio nombre al que redujiste a un apelativo cariñosamente imperativo. Así que contemplándote frente al espejo aquella noche mientras terminabas de cepillar tus cabellos de fuego, embelesado con tu imagen tomé la lámpara del genio a la que tanto afecto le tenías y abrí con ella tu cabeza para ver los deseos que jamás pronunciaste en voz alta y que tanto enloquecían mi mente con suposiciones sin sentido. ¡Fue maravilloso ver desgranarse tus sueños, tu personalidad, tus aspiraciones, tus miedos, tus arrebatos y tu fuego! Todo junto en un perfume encerrado dentro de ti que ningúnos ojos había contemplado jamás. ¡Y yo te creía bella cuando sólo veía la sombra de ti! Estaba ciego pero ya no más, ahora veo con claridad. 

La música devuelve la ceguera a mis ojos. La gente sentada en las mesas de blancos manteles, ignorante de la epifanía que por momentos me sobrecogió,conversan animados disfrutando del banquete recién servido. Las luces blancas adornan el jardín entre flores azucenas y abundantes listones. Y tú precioso ángel bailas con tu vestido largo, tus rizos acomodados cuidadosamente para coronar tu cabeza con pequeñas flores. Es otro quién te conduce por la pista en un baile fluido presentándolos a ambos al mundo como lo que son ahora. Sí, has ganado. Me tienes aquí imaginado tus sueños y deseos, visualizándome como el genio tras el telón que vuelve tus fantasías en realidad. Pero siempre he sido pobre de valor y tu demasiado rica en él. Entonces me conformo con el olor a alcohol que impregna mi único traje limpio que saqué del fondo del closet. Apenas si recordé como hacer el dichoso nudo de la maldita corbata. Incluso peiné mi cabello normalmente alborotado para llegar aquí y que me robes el aliento con la hermosura que te hace brillar hoy como blanca paloma, y cuando me hubiste arrebatado las palabras de los labios, me llamaste con tu vocecilla cantarina con aquél apelativo que tanto te gusta recordarme: "hermanito".

domingo, 31 de marzo de 2013

La Caja de Pandora y el dolor

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Hace mucho tiempo Prometeo se dice que robó el fuego a los dioses y se lo dio a los hombres. Zeus, el padre de los dioses se enojó en zumo grado y para castigarle ordenó a Hefesto que creara una mujer a la que llamó Pandora. El padre de los dioses se la dio a Hermes quién a su vez se la hizo llegar al  hermano de Prometeo, Epimeteo. Éste advertido por Prometeo de no recibir los obsequios de los dioses la rechazó lo que causo la ira de Zeus. Epimeteo tuvo miedo y entonces se casó con Pandora. En su casa había un ánfora que guardaba todos los males del mundo.

Pandora había sido creada con una belleza etérea, con sensualidad, había sido instruida en las artes y llena de gracia pero era curiosa por naturaleza. Así que le fue muy difícil resisitr la tentación de abrir el ánfora pues quería saber que contenía. Fue entonces como se liberaron muchos males al mundo. La esperanza quedó encerrada sin embargo, quedando resguardada en el ánfora y así en el futuro la humanidad encontraría fuerzas en ella para luchar hasta el final.

El dolor es uno de los males que se escapo al mundo.

El dolor viene de muchas maneras, toma muchas formas y nombres pero es un viejo conocido de todos los seres vivientes. Es un grito que razga desde adentro, un golpe que exige atención y no se detiene hasta que se la damos. Cual niño caprichoso se aferra, se encarna si no nos detenemos a consolarle, a ver el motivo de su aflicción. El dolor tiene muchos matices, y numerosas caras. Por ejemplo esta el dolor que viene por enfermedad y generalmente se trata con medicamentos o alguna terapia física. En otras ocasiones es crónico vuelve cada cierto tiempo y sólo podemos sentarnos en la banca y esperar el momento para luchar con uñas y garras, mantenernos en pie. Hay quienes dicen que algunos dolores físicos son productos de ciertos pensamientos y sentimientos reprimidos, que en el momento que son resueltos pueden ser curados completa o parcialmente. Cierto o no, lo que es verdad es que pocos nos damos a la tarea de escuchar nuestros dolores, de hacernos conscientes de ellos. Y es que por su puesto lo que menos se quiere al sentir un malestar es pensar en él. Intentamos distraernos mientras la medicina hace efecto para adormecerlo y curarlo en silencio. Tal vez si nos diésemos tiempo para encontrar las causas de dicha enfermedad, las circunstancias en las que se desarrolla, fuerámos capaces de evitarlas o modificar nuestra reacción ante ellas para no enfermar tan a menudo. En el caso de los dolores crónicos hay que poner aún más atención para encontra la raíz del problema. Una vez encontrado será más sencillo resolverlo y acabar con eso o cuando menos mejorarlo un poco. Nuestro cuerpo estaría más dispuesto a recibir ayuda de algún medicamento y el dolor podría disminuir. 

También esta el dolor del corazón. Los dolores que provocan un caos en nuestros sentimientos, que nublan nuestra mente. Algunos nos llevan a un estado de profunda depresión, otros nos vuelven insensibles a cualquier otro dolor propio o ajeno. Como tener una astilla en un dedo, en ese momento no se ve ni se piensa en nada más. Esa clase de aflicciones nos demandan un esfuerzo de reflexión para aceptar una situación. Una vez aceptada es más sencillo tomar desiciones para ponerle remedio o encontrar consuelo en amigos, compañeros de trabajo, el consejo de un familiar o nosotros mismos. Existen penas profundas que se hunden en nuestro ser como rocas en un lago: aparenta estar en calma la superficie pero debajo permanece nuestro dolor esperando a manifestarse en cualquier momento que las aguas se agiten. A veces suele salir a relucir parte de él cuando el enojo nos abruma y pueden resultar pagando personas que no tienen nada que ver con nuestro dolor. Otras vivimos situaciones que nos recuerdan aquella lejana de la que jamás nos recobramos y entonces vuelve un malestar, una tristeza y un enojo que parecen materializarse de la nada. Un corazón roto en veces causa que ya no queramos seguir adelante, que lo protejamos del mundo y entonces corremos el peligro de conformarnos con algo que no queremos. El tiempo pasa más el dolor no desaparece, continúa y generalmente crece con cada año de nuestra vida volviéndose amargo y pesado.

Uno de los dolores que se suelen ver como algo extraño, que está fuera de lo normal e incluso depravado, es el dolor mezclado con el placer. Ya sea que se busque obtenerlo en segundas personas o autoinfligirlo a uno mismo, lo cierto es que la mente llega a un estado en que no encuentra placer si no es através del sufrimiento. Se vuelve adictivo. Los que obtienen su dosis viendo el dolor en otra cara encuentran un modo de cercanía con otros seres que supera cualquier otra relación que pudieran desarrollar de un modo saludable. El poder sobre otro, ser la causa de su sufrimiente es un motivo igualmente importante que inflama el orgullo y alienta a continuar. Quienes gustan recibir el dolor de otras personas suelen sentirse parte de algo, que comparten un lazo con el otro de un modo tan profundo como el dolor que experimentan. Por último las que se autoimponen algún sufrimiento buscan varias cosas: Una es ser castigado por algún comportamiento que se reprochan a sí mismos. Otra razón es el sentimiento de soledad, se busca la atención de los seres que les rodean pero no sienten ser suficientemente importantes para ellos y por ello ocultan cortadas o lesiones esperando a que alguien se de cuenta de su mudo dolor. Como almas en pena invisibles a los demás.

La Palabra Secreta del dolor se obtiene meditando detenidamente en qu consiste el padecimiento, analizarlo, diseccionarlo... entenderlo. Si está en nuestras manos entonces seremos capaces de afrontarlo, de ver la causa verdadera que yace debajo de la superficie. Así sabedores del lugar y el material con que esta construída nuestra piedra llamada aflicción, descubriremos que sacarla del lago de nuestro cuerpo, de nuestra mente, de nuestra alma, reside en nuestras manos. ¿Cuánto tiempo lleva? Eso depende de cada uno. Pero con tal de tener una vida más saludable vale la pena intentarlo. "La esperanza muere al último"

Este tema es muy extenso, así que la próxima vez nos concentraremos en desentrañar el misterio de la naturaleza del masoquismo. ¿Sabías que la palabra "masoquismo" esta inspirado en el nombre de un autor? Bueno, sobre ello hablaremos en otro vistazo a la Caja de Pandora.




viernes, 29 de marzo de 2013

¿Semana Santa o la Clave de la Inmortalidad?

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Este fin de semana muchos católicos se preparan para la celebración que congrega a miles de fieles en diversas partes del mundo con un solo motivo: celebrar la crusificción y resurreción de Jesus. Creyentes o no, lo cierto es que estas fechas suponen gran expectativa ya sea por las vacaciones o por la oportunidad de estar un poco más cerca de la esencia de la fe Cristiana. Incluso hay quienes recrean el recorrido de este personaje histórico desde su arresto, su visita con los sacerdotes judíos, su juicio con Pilatos, con Herodes y de vuelta a Pilatos para ser juzgado y llevado por las calles de la ciudad hasta ser crucificado. 

No hay que mencionar que la historia también ha sido tomado, moldeada y presentada por medio del Séptimo Arte, y es casi ya una tradición que en estos días nos veamos bombardados por una serie de películas biblicas sobre Moises, el Arca de Noé, el Manto Sagrado, y para culminar la Semana Santa: la Pasión de Cristo (The Passion). Incluso hay una película con este nombre interperetada por el reconocido actor Mel Gibson, que destaca entre las demás y que cautivó una gran cantidad de audiencia en la fecha de su estreno. Muchos fueron profundamente conmovidos por el filme afirmando ser un gran acierto el proponer un trabajo como éste. Y a pesar de que en fechas recientes la Iglesia Católica sostiene una ardua lucha contra la nueva era tecnológica, el avance de las ciencias y una creciente falta de fe entre la población mundial, tanto cristianos como no creyentes se ven afectados por las celebraciones de Semana Santa. Ambos de forma positiva pues unos se van toman algunos días libres del trabajo y la rutina, y otros más rinden homenaje a Jesus, uno de los personajes más polémicos de la historia.

Más ¿Cuál es la Palaba Secreta escondida, en términos filosóficos, tras los festejos del calendario propuestos por la Cristiandad? ¿Celebramos la vida o la muerte? Cuando una persona cercana a nosotros muere, viene la tristeza, la sensación de soledad, el arrepentimiento, el enojo y la confusión. Cuando pasa ese periodo sin embargo intentamos permanecer con los recuerdos más gratos de esa persona -si nos era querida-. En la película de la Pasión (The Passion), se nos recuerda con énfasis la muerte haciendo del sufrimiento del protagonista algo propio. Y es que ¿no es acaso una de las ambiciones humanas trascender la mortalidad y alcanzar la inmortalidad? Aunque lográsemos resucitar, encontrar un vampiro que nos diera semejante don, algún artefacto mágico o encontraramos respuesta en la ciencia para enfrentarnos a la parca de una vez por todas aún nos quedaría el verdadero reto: sobreponernos al olvido. El olvido es la verdadera muerte. De ello estaban muy concientes personajes como Aquiles, Alejandro Magno, Julio César, Napoleón Bonaprte, etc. Así que lo combatieron siendo protagonistas de hazañas que siguen asombrando al mundo muchos siglos después. De ese modo conquistaron a la muerte. E igual que ellos Jesus logró arraigarse de tal modo en nuestra nueva era, que su nacimiento se volvió el punto cero para medir el tiempo, fue emblema de las cruzadas e inició una nueva fe. ¿No es posible entonces aprender más de la vida de estos grandes hombres de la historia, que de su muerte?

La Semana Santa es una fecha en que se recuerda la crucificción y la pasión de Cristo, sí, más también se celebra la vida. Un ciclo que terminó para dar inicio a algo más. Unos precen para que otros podamos vivir, la mejor forma de aprovechar el tiempo que tenemos en este mundo es utilizar cada grano del reloj como si fuera de oro. Estas son fechas para recordar, ateos o Cristianos, que la muerte es inevitable pero la vida es única e irrepetible y que es nuestra para hacer lo que deseemos. 

Con un poco de suerte tal vez también podamos alcanzar la inmortalidad.


Viviente Pesadilla

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"La noche que despiertes agitado,
cuando sientas que el sudor recorre tu cuerpo y tu corazón se acelere,
cuando estes seguro que algo se arrastra fuera y esta hambriento,
cerciórate de estar atento.

Vigila cada puerta, cierra toda ventana,
enciende el televisor para saber si tu miedo ha cobrado vida
o solo eres víctima de una villana pesadilla.

Más sobre todo cuídate de permanecer 
recluído del mundo, porque sino 
despertaras de pronto en una tierra poblada por muertos vivientes,
y tú serás el único vivo
que duerma
tres metros bajo tierra."


H. Betancourt